En 2000, ETA asesinó a 23 personas y todavía en 2001 a 15 más. Aquella vuelta al terror se produjo cuando la sociedad vasca y española habían recuperado un sentido moral que les llevaba a considerar inaceptable cualquier recurso a la violencia.
El seminario aborda el fatídico plan de la banda con dos vías paralelas: el asesinato selectivo de referentes sociales (políticos opositores, magistrados, periodistas, intelectuales y profesores) y el amedrentamiento ciudadano con una política de acoso constante.